El sueño y los hijos

El sueño es la actividad de mayor impacto para el buen funcionamiento y bienestar de un ser humano, aseguran expertos.

Para los niños, cuyo cerebro se encuentra en una etapa de crecimiento exacerbado, es aún más crítico contar con las horas de sueño indicadas para poder desarrollarse sanamente.

Un adolescente, por ejemplo, necesita 9 horas diarias de sueño para que el cerebro funcione como debe. Pero la realidad es que es común que ellos duerman solo 5 horas incluso entre semana.

"El sueño es la cadena de oro que une la salud y nuestros cuerpos." - Thomas Dekker

Entre tantas funciones que tiene el dormir, una de ellas es procesar toda la información y el aprendizaje de cada día. Las conexiones neuronales que son más importantes se fortalecen y las que no lo son tanto se van perdiendo.

Cuando una persona no duerme bien su memoria empeora, su impulsividad aumenta y su capacidad de buen juicio (toma de decisiones) se ve mermada. Más aún, si el cerebro está cansado, buscará ayuda para que lo despierten: cafeína, azúcar, alcohol, nicotina, entre otras drogas y estimulantes. Además, cuando faltan horas de sueño el cerebro libera una hormona llamada grelina, la hormona del hambre, causando en por lo menos el 50% de las personas que no duermen lo suficiente la enfermedad de la obesidad.

Russell Foster, un neurocientífico que estudia los ciclos del sueño en el cerebro, recomienda lo siguiente para dormir mejor:

  • Hacer el lugar donde se va a dormir lo más oscuro posible.
  • Que esté un poco fría la temperatura.
  • Disminuir la exposición a la luz desde media hora antes de la hora de dormir.
  • Apagar, televisión, celulares, computadoras, y todos aquellos artefactos que estimulan el cerebro.
  • Limitar el consumo de cafeína o azúcar hasta cierta hora del día. Idealmente, no después de la hora de comida.

Tal es la trascendencia del buen dormir que promueve una vida saludable incluso en el campo psíquico. “La enfermedad mental y el sueño no solo están asociados entre sí sino que están físicamente ligados dentro del cerebro… La disrupción del sueño de hecho precede algunos tipos de enfermedad mental.” – Russel Foster

La intensa actividad electromagnética del cerebro gasta 25% de la energía de todo nuestro cuerpo, a pesar de que solo representa el 2% de la masa corporal. Ésta una de las principales razones por las que tenemos que dormir y dormir muy bien.

En el caso de los niños, una buena forma de ayudar a que duerman bien es a través de una rutina que se practique diariamente. Puede incluir, por ejemplo, la cena en familia (sin ver televisión u otros dispositivos estimulantes) seguida de la hora del baño, alistarse para dormir, ponerles crema o hacerles masaje, leer un cuento, rezar, etc. Es importante planear con anticipación para que los niños logren dormirse a la misma hora todos los días. Los buenos hábitos de sueño es uno de los mejores regalos que podemos dar a nuestros hijos. Es parte de enseñar a vivir sanamente y de proveer las herramientas y recursos necesarios para que logren el éxito en su vida presente y futura.

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